En metalurgia, la microestructura resultante del tratamiento térmico es la que define su verdadero rendimiento:
· Martensita revenida: alta dureza y resistencia al desgaste.
· Austenita retenida: aporta tenacidad y absorción de energía, puede transformarse en martensita bajo impacto (efecto TRIP) y ayuda a aliviar tensiones internas.
· Carburos en bolas de alto contenido en cromo: ofrecen estabilidad frente a medios abrasivos y corrosivos, y gracias a su elevada dureza otorgan gran resistencia a la abrasión.
En Suprasteel aplicamos un tratamiento térmico en dos etapas:
· Templado: enfriamiento rápido en agua o aceite para la transformación de austenita en martensita.
· Revenido: calentamiento controlado que ajusta la tenacidad, estabiliza la austenita, libera tensiones internas y optimiza la distribución de carburos en bolas de alto cromo.
El resultado: bolas forjadas y de alto cromo con un equilibrio optimizado entre dureza, tenacidad y resistencia al desgaste, garantizando un menor consumo específico (g/t) y mayor eficiencia operativa.
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